Por la #AnchaAvenida2015

Aunque con el calendario electoral ya comenzado, desde Revista Blog hemos aceptado el desafío de cubrir y analizar estas elecciones de la mejor forma posible. O de la que mejor nos salga. Por eso, para empezar, decidimos buscar una frase dentro de la que englobar la cobertura a lo largo del año. Fruto de un brainstorming breve, pero no por eso menos intenso, surgió #AnchaAvenida2015, que vendría a ser -más o menos- cómo la vamos a ver pasar los que, al menos esta vez, no tenemos una opción clara o no estamos muy convencidos de lo que vayamos a terminar votando. Por supuesto, no pretendemos universalizar está afirmación. También queríamos que fuera una frase catchy, por qué negarlo.

Yendo lo que que nos convoca, si bien el año electoral ya arrancó, lejos está siquiera de habernos dado todo lo que nos tiene reservado. De todas formas, esta situación no es nada a lo que no estemos acostumbrados, ya que al celebrarse elecciones cada dos años, vivimos en estado de campaña casi permanente. Sería muy naive limitarnos a considerar únicamente a la campaña formal, pues apenas son confirmados los resultados finales de las urnas, muchos ya comienzan a hablar de renovar cargos o de pelear por otros más jugosos cuando ni han acabado de asumir. Con un año libre entre una elección y otra prima la lógica del resultadismo, el corto plazo y la obra vistosa pero de necesidad cuestionable porque, como decíamos recién, vivimos en un estado de campaña permanente.

Como si esto fuera poco, la llegada de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias introducidas en la última reforma política, prolongó el año electoral aún más. Aunque la celebración de una primaria no siempre signifique la de una interna, claro. Recordemos que la idea de su adopción apuntaba a que la ciudadanía pudiera elegir en un primer ejercicio a los candidatos de cada partido para las elecciones generales, pero se permite, sin embargo, que los partidos puedan concurrir a la interna con una boleta única. Así, se vicia y se vacía de sentido la idea de una elección primaria.

Otra discusión que bien podríamos darnos es no sólo quién se beneficia  -ya que es necesario obtener al menos el 1,5 de los votos para poder participar en la elección general- sino también hasta qué punto no es una injerencia enorme en la vida interna de los partidos o qué tanto estimula a la ciudadanía a participar en política, más allá de concurrir al comicio que es de carácter obligatorio. Podríamos guardar todo este debate para una próxima ocasión, sin dudas.

A pesar de todo, las PASO se mantienen e, incluso, este año hacen su debut en la Ciudad de Buenos Aires, donde el Ejecutivo someterá a internas, nada más ni nada menos, a sus precandidatos para suceder a Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno. Íbamos a tener el debut, asimismo, de la boleta única electrónica pero esto quedó pospuesto hasta una mejor ocasión. O una implementación más organizada. O lo que suceda primero.

Y en todo este panorama no hemos llegado a considerar el caso en el que sea necesario recurrir al ballotage para definir a un candidato que no logre imponerse en la primera vuelta, con la correspondiente redefinición de alianzas, apoyos y compromisos entre las principales fuerzas que eso conllevaría.

Por supuesto que todo esto que acabamos de enumerar queda subsumido debajo de la discusión principal y el primer premio, que es la elección presidencial, teniendo en cuenta el peso que ésta tendrá en particular, después de 12 años de gobierno kirchnerista.

Hasta ahora ya han celebrado sus elecciones primarias Salta, Santa Fe y Mendoza. La semana que viene, la Ciudad de Buenos Aires y las elecciones generales en la provincia de Neuquén. Para el lunes que viene esperamos tener más tela para cortar.

P.S. Todo el staff de RB, y sobre todo quien escribe, se alegra sobremanera cuando empieza la temporada de spots.

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