Las 15 mejores bios de Twitter Argentina

Cualquier medio tradicional, o revista twittera microclimática endogámica empezaría esta nota con una introducción al concepto de bio, o una división y definición de los tipos de bio a encontrarse. Quienes puedan leer esto lo hacen porque ya lo saben todo, porque llegaron a este link desde Twitter mismo, y les importa un carajo el ritual de explicar la diferencia entre los que usan la bio para tirar el CV y los que lo usan de recurso humorístico, o todas sus posibles permutaciones. También ya saben de costumbres como poner el link a favstar (afortunadamente en desuso) o un tweet arquetípico propio. Vamos a lo que vinimos.

El listado es caprichoso y representa exclusivamente mi gusto propio. Pero para confeccionarlo usé un par de reglas; en primer lugar, la bio tiene que ser vigente y encontrarse en el link al usuario o en su defecto haber estado bastante tiempo en ese lugar, el suficiente como para que la tenga tan presente. En los casos en donde el twittero decidió cambiarla yo la reproduje acá tal cual la recordaba. Creo tener buena memoria como para no haber pifiado una coma, sobre todo porque se trata de punch-lines muy buenos que entran como una unidad inmodificable en el recuerdo. De no ser así, comuníquense con la Oficina de Reclamos de Revista Blog. En los casos de bios con más de una oración, que suelen irse modificando con el tiempo, sólo tomé la porción que me interesa. Y como podrán apreciar, a cada una la acompaña una observación a título personal.


 Los niños de Springfield son unos tarados
@JardinAtomico

De seguro que el rubro cita de Los Simpsons es un género en si mismo. Debe haber cientos de frases ocupando ese espacio, y por eso decidí comenzar con esta para sacarnos la sección de encima. Ninguna de todas estas bios responde necesariamente a un contexto o coyuntura, la idea es que causen gracia per-se, y por eso esta de Nad es mi favorita dentro del universo de posibilidades simpsoniano.

Mentira. A todas las bios les asigno un caracter político y les acredito la coyuntura de la década ganada, En años en que Argentina fue más Springfield que nunca y el Periodismo (y los medios en general) divas y attention whores ineludibles, el rapto de honestidad de Gabbo me llegó al alma.


Estoy a favor de todo lo bueno y en contra de todo lo malo
@dieguez_

Este clásico absoluto, una de las más famosas e icónicas frases de todo el microverso, ha ido sufriendo modificaciones y ha sido desplazada del principio del espacio de bio y fue sumando datos de cv. Así y todo, rescatamos esta cuota de racionalidad, de pies sobre la tierra, de aclaración necesaria y disclaimer ante la catarata de mongomentions que de seguro ha recibido Diego Papic en estos años por sus ingeniosos y a veces controvertidos tweets.

A cualquiera puede llegarle un brote psicótico cualquier día de estos en el que se le empiecen a repetir bios que ha leído un sin fín de veces. Estoy convencido de que me va a pasar, porque alguna vez sin razón aparente, caminando por la calle o haciendo un pervinapo en el baño de repente me taladraron las palabras “una chica porteña curiosa,a veces con ganas de cambiar el mundo y otras veces con ganas de tirarse a tomar un fernet y mirar una peli” o “Estoy interesado en las nuevas experiencias. Argentina. Literatura. Entretenimiento. Cultura Web”.  Y eso por supuesto no está ajeno al recuerdo de los portadores de las mismas. Cuando eso pase, cuando la alienación total me llegue y no pueda distinguir la ceguera, el vacío y la búsqueda de la epojé de estar frente a un monitor viendo perfiles públicos de redes sociales, espero que las catchy phrases que me atormenten me saquen una sonrisa y no me hagan estamparme la cabeza contra la pared


Wittgenstein me pegaría con la mano abierta como se le pega a los giles.
@PipaHidraulica

Pipa Hidraúlica es uno de los tipos más graciosos que conozco. Eso, y que sabe de boxeo es prácticamente todo lo que sé de él. Pero no es poco. Estaba convencido de que debía haber otras bios suya tan buenas como estas pero no las encontré. Aunque no lo crean, hay herramientras de ladrimedia para eso.

Su bio me interpela porque alguna vez me peleé con un twittero conocido e insistente con quien medio mundo se ha peleado, y por mail amenazó con pegarme con esta modalidad (“porque el puño cerrado es demasido para vos”). Esta endogamia de conceptos tocó un nervio profundo, y aunque no dejo de sentirme culpable (oy, oy, oy)  y ligeramente apuntado por esta bio, son raras las veces que dejo pasar a Pipa por el TL sin abrir su perfil para constatar que esta frase sigue ahí, haciéndome reír siempre.


hago lo que puedo (y puedo poco).
@esedelaf

Adentrados ya en este terreno del listado me atrevo a un postulado, o en su versión twittera, una posta; las mejores bios son no aquellas que sólo recordamos y nos hacen reír. También tienen que generar que nos apropiemos de ellas, que las usemos en contextos a veces algo gomas, a veces serios, y en la medida de lo posible, a veces acertados. No recuerdo puntualmente haber usado esta frase exitosamente, de hecho la única instancia en mi memoria es una vez que se lo dije a mi madre ante algún tipo de recriminación suya y no le cayó del todo bien. Pero sé que llegará el día en que la diré, en un contexto formal, rodeado de colegas oficinistas con quienes tenga dificultad para encontrar afinidad, en un momento de presión y tensión laboral, generaré risas y distención y seré el alma indiscutida de la oficina al menos por una hora.


Volví, como Perón pero con menos tiros.
@casicasiperono

Esta es de hace algunos años y ya no está más en su correspondiente arroba. De hecho creo que era de cuando casicasiperono usaba otro nombre que por motivos laboropersonales debió abandonar. Pero me quedó pegada en la memoria, porque cualquier referencia a los momentos más oscuros y censurables del peronismo (que son muchísimos, claro está) deja una huella de placer estético en mí. En este caso, la política y Perón en particular se manifiestan tal cual deberían hacerlo siempre, como un anécdota, como el sostén de la metáfora y el mensaje y no el referente.

Perón lleva muerto 40 años, más de los que tienen la mayoría de los arrobados de este listado y no puede de ninguna forma un personaje cuyo auge fue hace más de medio siglo seguir rigiendo nuestra vida como si estuviera en un Puerta de Hierro del más allá Al Poder. Perón es historia, prehistoria para esta democracia, es anécdota, es un personaje de mitología del cual nuestros hijos dudarán su existencia porque no podrá sonar real todo lo que les diremos nosotros, que de por sí lo escuchamos de segunda o tercera mano.  Como eje de esta bio Perón funciona perfecto. Dejémoslo en ese lugar.


Me llamo Alejo y soy de Boca.
@alejobostero

Tampoco sé mucho de Alejo. Más allá de toda esa información que podemos deducir de su arroba, sé que es guitarrista de El Pinche Tirano  y tiene una habilidad extraordinaria para calificar a alguien de puto sin que suene homofóbico. Ese es un talento. Y curiosamente sabía que El Pinche Tirano tiene un disco llamado Puto. Además es un tipo muy gracioso,  y uno de los poquísimos bosteros del mundo con los que se puede hablar de Fútbol. Deben contarse con los dedos de una mano, y Alejo, con su bostero y todo por duplicado, es uno. Mucha gente podría llegar a decepcionarse con su bio. No es que alguien espere algo de ese espacio (espero que no) pero cuando hay alguien ocurrente y ves que desperdicia su algo para decir con un tweet ya existente, un currículum insípido o un link a cualquier cosa que no venga al caso, puede generarte un vacío. Definitivamente no es el caso de esta bio. Estamos entre tuiteros, argentinos, del palo, cultos, no hace falta que exponga sobre teoría del arte, no es la idea de estos mini ensayos explicar el chiste. La bio de Alejo, cuya simpatía futbolística está firmemente dominada por Boca, deja todo clarísimo.


Forever changes baby, forever changes.
@Splendidmendax

Uso la palabra endogamia por tercera vez en esta nota, porque fue mi vocablo favorito del 2014, y porque es la forma más elegante de justificar, o al menos mencionar, que estamos hablando de un twittero no tan popular (mal, porque deberían seguirlo todos) pero de la casa, autor de la mayor cantidad de entradas en Revista Blog. Forever Changes es uno de los mejores álbumes de música popular del siglo XX y Splendidmendax se tomó el trabajo de hablar de Arthur Lee en esta nota para este mismo portal. Una de las pocas veces que lo ví personalmente hablamos un rato largo sobre la banda Love y me comentó sobre su fascinación con ella. La frase de la bio no existe como tal registrada en ningún lado, es un expresión de la autoría del twittero, y tiene la fuerza de quien afirma convencido, de quien defiende a muerte. No sólo me interpela porque me gusta el disco, me agrada mucho el convencimiento para hablar del mismo usando su título en cuatro quintos de la frase, y estoy de acuerdo con el concepto filosófico mismo, cambios, carajo, que todo cambie siempre, por favor. Salvo esta bio.


No soy kirchnerista, soy liberal. Adaptaría los conceptos de Adam Smith con los de John Nash, que es mi ídolo
@ramaderoble

Es fácilmente identificable cuándo comenzó Ramiro a tener esta bio. Fue a partir de la disparatada entrevista en vivo en el piso de Rial a Leonardo Fariña, la semana que explotó el LázaroElaskarFariñagate en el programa de Lanata, a mediados de 2013. La cita, opacada por el “Lanata quería ficción, le di ficción” de esa misma tarde que estalló Twitter, debería enseñarse en las escuelas, para que los pibes de séptimo grado puedan reírse con nosotros. En algún momento ramaderoble explicitaba al autor de la frase en la bio. Pero fuera de contexto, simulando ser un pensamiento propio del twittero, es infinitamente más gracioso y mejor. ¿Ahuyentará posibles followers? Puede ser, pero si fuera por mí, si no sos lo suficientemente avispado para divisar el disparate, o no conocés la frase, no quiero que me sigas.


 Una vez hice un gol olímpico.
@Lincuado

¿Quién no hizo un gol olímpico? ¿Quién nunca soñó con hacer uno? ¿Quién, al menos, nunca imaginó despierto esa proeza y terminó creyendo que era verdad? Una vez soñé con tal intensidad que podía volar tomando impulso y agitando los brazos (como si tuviera la cola de mapache en el Mario 3) que durante meses estaba convencido de que lo había hecho realmente y de que podía recordar lo que se sentía. Ya estoy resignado a no poder volar por mis propios medios, ya asimilé que ni mis nietos podrán acceder a un jetpack tal cual nos habían prometido en toda la ficción del siglo pasado, pero una vez, de verdad, no lo soñé, juro que es cierto, hice un gol olímpico. Aunque está manchado.

Hace 10 años vivía en Miami, era adolescente, y todos los sábados por la mañana me juntaba a jugar al Fútbol con amigos y compañeros de high school en este terreno religiosamente. Aunque la elección de ese adverbio no es felíz. Porque mientras yo chivaba, corría, ordenaba, puteaba y tiraba patadas (aunque no las acertaba) todos los Lubavitch del zip code 33154 se paseaban por la zona vistiendo tallit con el Shul de Collins y la 96 como destino. Más de una vez, mientras iba suelto de cuerpo con pantalón corto y camiseta del Paris Saint-Germain atravesando el puente que une Bay Harbor Islands y Surfside me crucé a Menachem Smith, rabino, hijo de rabino, nieto de rabinos, y a quién aún le debo la promesa de hacer el bar mitzvah. No había manera de evitarlo, no podía cruzar de vereda ni tirarme al agua. Avergonzado por mi paganismo total trataba de caminar detrás de mis amigos escondido, haciéndome el boludo, y rogándole a un Dios que justo ese día descansa, que él haga lo mismo. Pero su bondad intrínseca me demostró reiteradas veces que él es mucho mejor que yo. En lugar de recriminarme, cuando veía que me acercaba, me extendía la mano, y con una honesta sonrisa de oreja a oreja exclamaba “Shabbat Shalom!!!“.  Con esos mambos en la cabeza solía tirar las pelotas paradas, y una mañana, en el arco que da al agua, clavé un gol olímpico, que tiene una mancha que no se puede borrar. Pero no porque debía estar rezando un kaddish en lugar de fomentar la hermandad latinoamericana detrás de la pelota; las palmeras que hacían de arco no estaban completamente alineadas con el punto del corner, y más que un corner, desde ese lado, se convertía en un tiro libre cerrado. Con el suficiente ángulo para apuntar al segundo palo/palmera y que el arquero se haga quilombo y entre.


Faveo colores
@_gnoli

Esta tampoco es de este arroba, sino de uno anterior de Noe, y tampoco sigue vigente, aunque la tuvo mucho tiempo. Nunca se lo pregunté, pero siempre asumí que hacía referencia a @everycolorbot. Aunque debo confesar que me agota y no puedo seguirlo por mucho, la idea de la existencia de un bot que twitee todos los colores me parece maravillosa. Todas las cuentas que enumeran me encantan, y desde esta tribuna de doctrina ya hemos hablado muy bien de @fuckeveryword. Lo que me fascina de esta bio es que institucionalice y le dé un marco al fav, nuestro me gusta y moneda de cambio devaluada por el cada vez más masivo uso como visto manual. Además de requerir una competencia cultural de la jerga y el funcionamiento de Twitter (bueh, tampoco hay que hacer un Phd) me recuerda esa chicana tonta pero efectivista al electorado del PRO, votaste globos. No quiere decir nada pero ante la necesidad de echar en cara cualquier cosa (y habiendo Ritondos y Santillis) se agarran de lo más pelotudo de la nueva política para reprochar un voto que todavía no sabemos bien a qué nos lleva. Andá, vos, que faveás colores.


 Hoy tampoco hice un carajo
@urrins

Otra palabra que no quiero ni saber cuántas veces usé en texto es interpelar. Porque además se supone que todas las entradas de este listado me generan eso. Pero ninguna nos habla como jóvenes alienados metaposmodernos como la bio de Lucía. No requiere mucha explicación, intentarlo sería profundizar la herida existencial que nos abre cada día que pasa y gastamos la mayor cantidad de nuestro tiempo libre (o peor, tiempo pagado para producir) a twittear, memorizar bios, conocer gente que se expresa en menos de 20 palabras por vez, lurkear y favear. Nos divertimos, pasamos el rato, nos sentimos acompañados y hacemos una terapia barata, pero en términos prácticofilosóficos, nunca no estamos haciendo un carajo. 


Todo me hincha las pelotas.
@nico1270

Si la idea fuese estrictamente resumir Twitter en la menor cantidad de palabras posibles podríamos economizar esta bio con un par de palabras menos. Pero perdería musicalidad. Por lo que Todo me hincha las pelotas es el canto justo de guerra de todo usuario de esta red social en todo momento, con momentos excepcionales prácticamente imperceptibles. De ahí a que usemos el humor, nos faveemos y erreteemos, nos peleemos y nos amiguemos, es para eludir la realidad inclaudicable de que todo nos jode. Pero no sólo jode, nos hincha. Las pelotas.


Soy muy exigente.
@RickyBraverman

Esta bien podría ir en tándem con la anterior. En verdad no hay demasiada diferencia entre una y otra, aunque hay que reconocer que quien siga a Ricky sabrá notar que él es bastante más exigente que la media, y muchísimo más fino, por suerte. De todos modos también esta es la expresión de un twittero arquetípico. No a los RT manuales roba favs. No al atajo, no a la falta de puntuación y al descuido ortográfico, no a la desubicación, a favear peleas y controversias, a meterse donde no te llaman aunque el aire sea libre.

En realidad, tal vez todas esas exigencias sean sólo mías, y esta bio aplique para mí y no para la comunidad en general. Bueno, para mí y para Ricky, claro.


 La dictadura de la alegría absoluta es posible
@_GavriloPrincip

Gavrilo es sin lugar a dudas el tipo más gracioso de Twitter. No tengo pruebas pero tampoco dudas. Nadie me ha hecho reír como él en mi vida. Estoy convencido de que muchísima gente piensa lo mismo. Y que muchas vidas han corrido peligro atragantándose por leerlo mientras bebían algo.  Aunque ya no, y esto lo sé por que me lo contaron, no llegué a verlo, en su momento Gavrilo fue el PresidentE de la Républica en Villa Tapioca. Este personaje lideraba los destinos de la micronación y lo contaba vía Twitter. Luego se convirtió en lo más parecido a su cuenta personal.

Afortunadamente el curro de hacer libros sobre Twitter/con tweets se terminó. Los pocos que se han hecho ya están ahogados debajo de la colección de libros de arte de Clarin y las PC Users con reviews de tarjetas de RAM de 64 MBs en las mesas de saldos de esos locales de Corrientes cuyas paredes siempre avisan con aerosol que se están mudando a otro lado. Pero si tuviéramos la posibilidad de un libro más, y ya que estamos, una enciclopedia que retrate en el tono menos trágico pero más real posible a la década ganada, señores editores de las grandes multinacionales, no busquen más, saquen una edición de bolsillo apta para llevar al baño con los tweets de Gavrilo. Nadie entendió y editorializó el kirchnerismo como él.  Todos los demás pelean el segundo puesto. El título del libro ya lo tienen, acá está,  La dictadura de la alegría absoluta.  Si no lograra  gracias a Twitter lapsos de plena diversión y alegría mientras se suceden las cosas politicamente más terribles que me tocaron en vida, está a la vista lo único que queda de la bio.


Gieco tuvo que indemnizar a un tipo que tenía laburando en negro y eso me llena de satisfacción por varios motivos.
@condoblece

Hago la aclaración al final: el listado no está en ningún orden en particular, a excepción de esta última, que es definitivamente mi bio favorita. He ido especialmente a buscarla varias veces hasta memorizarla. Incluso después de memorizarla, porque leerla genera un efecto mayor. Y si bien ya gasté el recurso de la bio que representa a todo Twitter, acá hay algo todavía mayor, hay una caracterización generacional. No necesariamente odiamos a nadie. Pero tampoco queremos. Desde esa apatía que un poco nos legó la Generación X encontramos placer no en la justicia, sino en la desgracia del careta, la desacreditación de aquel al que no le creemos un carajo porque se exhibe como virtuoso, sensible y benévolo y sabemos que en el armario debe tener los mismos quilombos y prejuicios que nosotros, que no tenemos problema en eludir la corrección política y no esconderlos, estemos o no en paz con eso. La noticia de la denuncia causó alegría en su momento, pero la de la indemización pasó desapercibida fuera de los diarios online. Lo poco que trascendió es que Gieco no sólo tenía al tipo en negro, también lo humillaba. Y es en esa desgracia, aunque económicamente no represente demasiado, que nos regocija, la pérdida de credibilidad. Nosotros seremos una mierda, no queremos a nadie, pero vos no sos mejor. Incluso sos peor, escondido en la integración de los marginados y la santa garompa parada pero humillando y rosqueando por detrás. Andá a cagar y pagá, Gieco. Andá a cagar y bailá y juntá tapitas, Juan Carr.  Que la caridad empiece por casa y por cerrar bien el orto.

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